El agente trabaja para ti. Pero, ¿quién comprueba si tu póliza de seguro es realmente competitiva?




Los seguros no son simplemente un gasto fijo: son una herramienta para la gestión del riesgo y la optimización de costes.
Muchos directores financieros analizan minuciosamente las principales categorías de gasto de la empresa. El programa de seguros, en cambio, a menudo solo se revisa en el momento de la renovación, con una visibilidad limitada de las alternativas realmente disponibles:
• qué soluciones se han evaluado realmente;
• en qué medida se ha presionado al mercado de seguros;
• si las primas, las franquicias, los límites y las exclusiones siguen siendo coherentes con el perfil de riesgo de la empresa;
• si el resultado obtenido es realmente competitivo.
La pregunta que hay que hacerse no es si el corredor está trabajando.
La pregunta es: ¿quién comprueba, de forma independiente, la calidad del resultado?
El papel de ERA: una gestión independiente del proceso de seguros
ERA ayuda a las empresas con un enfoque independiente y estructurado para la revisión de los programas de seguros.
El objetivo no es sustituir automáticamente al corredor actual, sino crear un proceso más transparente, competitivo y cuantificable.
Cuando sea conveniente, se puede recurrir al mercado mediante una licitación controlada entre dos o tres operadores cualificados, con normas claras y bajo una coordinación rigurosa.
Sin solapamientos. Sin confusiones. Sin dispersión en el mercado.
Solo:
• Ámbitos de intervención bien definidos;
• Mandatos de mercado claros;
• Presentación coherente del riesgo a las aseguradoras;
• Comparación objetiva entre primas, coberturas, franquicias, límites y exclusiones;
• Resultados comparables y documentables.
En este modelo, el seguro no se contrata únicamente sobre la base de la confianza, sino sobre la base de elementos cuantificables.
Cuando el corredor y el mercado saben que el proceso se gestiona con rigor, la calidad del resultado cambia.
Los beneficios pueden referirse a:
• mayor competitividad de las primas;
• mejora de las condiciones de cobertura;
• revisión crítica de franquicias, límites y exclusiones;
• mayor atención por parte de las aseguradoras;
• mejor documentación de las decisiones para la dirección, la propiedad o la auditoría interna.
De este modo, el seguro pasa de ser una simple renovación anual a convertirse en un proceso financiero y de gestión bien estructurado.
Una empresa italiana de tamaño medio recurrió a ERA tras muchos años de colaboración con el mismo corredor de seguros.
El programa se actualizaba periódicamente, pero el mensaje que recibía era siempre el mismo:
«El mercado es difícil: estas son las mejores condiciones que se pueden conseguir».
«Solo unas pocas compañías están dispuestas a asumir este tipo de riesgo».
ERA ha establecido un proceso de revisión estructurado, en el que participan dos operadores cualificados con normas de actuación claras y una coordinación centralizada de las relaciones con el mercado de seguros.
El resultado fue significativo.
Un agente identificó una compañía con la que nunca se había trabajado antes. Otro propuso un enfoque diferente del programa, mejorando las franquicias, las condiciones y la estructura de las coberturas.
El cliente ha conseguido una reducción de la prima de alrededor del 20 %, además de una mejora general de su póliza de seguro.
La misma empresa. El mismo perfil de riesgo. Un resultado diferente.
La diferencia no era el mercado.
Era el juicio.
