Entonces deje de mirar marzo y comience a administrar hoy. Muchos líderes cometen el error de ver el verano como un “período de espera”, pero en la alta gerencia, el éxito del primer trimestre; y todo el año, se decide en enero. En Latinoamérica, regresar de vacaciones a menudo trae presión financiera que nubla el juicio. Quienes esperan hasta marzo para ajustar sus presupuestos ya comienzan el año en desventaja.
Mi recomendación estratégica para estas semanas: Planifica los gastos no esenciales ahora. Identificar qué contratos con proveedores se pueden renegociar y qué ineficiencias operativas arrastramos del año pasado te permitirá entrar en la temporada alta con un flujo de caja ágil, saludable y necesario para invertir en crecimiento, no solo para sobrevivir. El 2026 no se improvisa, se construye en la calma del verano.
Comencemos hoy mismo a optimizar su presupuesto para garantizar resultados extraordinarios mañana.




























































































