Publicado el:
24 de julio de 2025
Me hicieron esta pregunta el otro día. Estaba a punto de responder cuando añadieron: ¿Y varios con el mismo proveedor?
Mi respuesta inmediata fue "por supuesto que no"... hasta que recordé que una vez le dije a mi hijo que había cancelado un canal y él me aseguró que aún lo veía en su tableta. Tras investigar, descubrí que teníamos dos suscripciones activas al mismo servicio. Preferí no calcular cuántos meses (¿o años?) habíamos estado así.

Parece una nimiedad. Pero si sumas meses —o años— de pagos innecesarios, la cantidad alcanza para una buena cena... o una botella grande de vino.
Esto me recordó a un cliente con el que trabajé hace unos años. Al revisar sus gastos de telecomunicaciones, descubrimos líneas sin usar, servicios duplicados e incluso contratos que ya se habían cancelado pero que aún se estaban cobrando. Redujimos sus gastos en poco más del 50 %.
Sucede con más frecuencia de lo que uno podría pensar. La gente cambia de trabajo y, con ellos, pierde el conocimiento sobre qué aspectos deben supervisarse. Los clientes cambian y, con ellos, sus necesidades; pero a veces los cargos continúan como si nada hubiera pasado.
Si estos pagos excesivos ocurren en casa, donde creemos tener el control, ¿qué podría estar sucediendo dentro de su empresa?






























































































