El desarrollo local se planifica, se mide y se reinvierte en él.
Mucha gente habla sobre desarrollo local cuando se trata de presentar informes o cumplir con una auditoría. Pero si queremos tener un impacto real —y sostenible—, necesitamos algo más.
En mi experiencia con empresas que abastecen al sector minero, veo dos caminos claros:
1️⃣ El enfoque de "cumplo y sigo adelante": cumplo con lo que se me pide en el papel; sin mirar el impacto real 🤨 (no lo comparto).
2️⃣ El enfoque "Yo integro": diseño procesos que optimizan mis costos y fortalecen la red local.
Y esto no es solo una cuestión ética. Es una cuestión estratégica.
📍 Ejemplo real: En Australia, Carey Group, un proveedor 100% indígena, cambió la lógica tradicional de los contratos mineros. Desde 1995, ha logrado acuerdos con gigantes como AngloGold Ashanti y Lynas que incluyen:
- ✔️ Empleo y formación para los pueblos indígenas
- ✔️ Participación de empresas locales y aborígenes
- ✔️ Contratos desagregados para facilitar el acceso a las PYME
- ✔️ Programas como "Ingresa a la Minería"; que preparan a los trabajadores locales para puestos especializados.
En 2024, firmaron un contrato de cinco años con Lynas Rare Earths, con un enfoque explícito en el desarrollo de habilidades y la sostenibilidad.
Eso no es filantropía. Es visión. Es estrategia empresarial aplicada al territorio. Las empresas que integran el desarrollo local en sus costos, contratos y métricas destacan ante los compradores globales. Y lo hacen sin perder eficiencia.
Ese es el trabajo que hago en ERA Group Con mis clientes. Organizar, medir, diseñar y demostrar. Con resultados, no con palabras.






























































































