Publicado el:
22 de julio de 2025
El otro día, mientras paseaba a mi perro, vi a un padre con dos niños en bicicleta —una niña de unos siete años y un niño más pequeño, de unos cinco— parados en una esquina, discutiendo sobre qué camino tomar.
La niña quería ir al este; el niño, al sur. Como no se ponían de acuerdo, el padre sugirió echarlo a suertes. Ella aceptó enseguida; él dudó, pero finalmente cedió.

Jugaron tres veces:
Piedra contra papel: ganó la chica.
Piedra contra tijera: ella volvió a ganar.
Tijeras contra papel: tercera victoria
¿Suerte? Quizás. Pero me pareció que la chica, con un par de años de ventaja y mucha experiencia en el tema, anticipaba las decisiones de su hermano. No estaba segura, pero tenía una intuición basada en la experiencia.
Y pensé: cómo esto se parece a lo que hacemos en ERA Group: nunca se dispone de toda la información; pero, gracias a la experiencia de haber visto cómo se repiten ciertos patrones en cientos de proyectos, no se trata de conjeturas, sino de estimaciones fundamentadas.
A veces, conocer el juego y a los jugadores marca la diferencia.
¿Te ha pasado alguna vez que, cuando otros piensan que fue suerte, tú sabes que en realidad es porque ya has visto una versión de ese juego antes?






























































































