Publicado el:
15 de julio de 2026
“Ese no es mi departamento.”
Cinco palabras que cuestan a las empresas más que cualquier mal contrato.
En mi trabajo lo veo constantemente:
→ Compras Compra por precio. El departamento de operaciones paga los costos ocultos.
→ El departamento de finanzas recorta fondos. El departamento de ventas pierde la herramienta que le permitía cerrar acuerdos.
→ Todos cumplen con sus indicadores clave de rendimiento (KPI). La empresa sigue perdiendo dinero.
Cada equipo cumple con su función. Nadie hace el trabajo solo, viendo cómo todo se conecta. Los departamentos aislados no emiten facturas, pero su costo se ve reflejado en todas partes: proveedores duplicados, tres departamentos pagando por el mismo software, decisiones optimizadas para un departamento y financiadas por otro. El crecimiento no se estanca porque la gente trabaje poco, sino porque el esfuerzo está fragmentado.
Mi pregunta para cada director ejecutivo con el que me reúno es: ¿cuándo fue la última vez que analizó sus costos en todos los departamentos, y no dentro de cada uno de ellos?






























































































